¿La marca CDMX desaparecerá?

Ciudad de México es una gran capital del mundo de la talla de urbes tan importantes como Nueva York, Chicago o Barcelona, hoy la todavía “CDMX” a decir por su actual secretario de turismo capitalino Armando López Cárdenas recibe ya más de 30 millones de visitantes al año eso la coloca en las grande ligas del turismo mundial. Cifra histórica.


Es que CDMX no es cualquier ciudad, es en verdad una urbe fascinante una mezcla de culturas y tradiciones donde co-habitamos todos los días más de 30 millones de hispanoparlantes para crear el conglomerado humano de habla hispana más grande del mundo.


Turísticamente hablando la CDMX es una potencia natural, posee mucha oferta de entretenimiento y gastronómica, con tan solo un dato impresiona a cualquiera: después de Londres es la ciudad en el mundo con más museos, posee como pocas capitales 4 sitios patrimonio cultural por la UNESCO y más de 1400 edificios históricos coloniales, tiene el segundo centro histórico más grande del mundo con más de 680 calles de historia, además de ser al menos tres ciudades en una, la prehispánica, la colonial y la actual.

Llegará al cargo como secretario de turismo en los próximos días, un respetado guía de turistas capaz de reseñar la Piedra del Sol casi de memoria, un chilango de cepa que ya había ocupado el cargo en los tiempos de Marcelo Ebrard, Carlos MacKinlay a quien Claudia Sheinbaum la nueva Jefa de Gobierno ha confiado la responsabilidad del turismo capitalino. MacKinlay entre sus planes están aumentar la derrama económica propiciada por el incremento del turismo extranjero y nacional, trabajar más con turismo cultural, turismo de reuniones con más congresos, ferias o exposiciones, poner énfasis en el turismo LGBT, turismo médico, gastronómico y el religioso.

Voy a ser completamente honesto, a mi la marca CDMX como marca institucional y turística aparte de que me gusta, me parece muy apropiada para estos tiempos de #hashtags, es una marca poderosamente visual, fácil de recordar, sintetiza en cuatro caracteres el nombre de “Ciudad de México” y creo que en poco tiempo los ciudadanos la hemos adoptado como propia, es verdad que en el pasado se han venido utilizando diversas marcas, tanto institucionales como turísticas, pero creo que CDMX es hasta el momento la más exitosa de todas ellas no obstante que algunos de sus detractores señalen que es copia de I AMSTERDAM la capital de países bajos. Por cierto la marca CDMX es creación del saliente secretario de turismo de la Ciudad de México Armando López Cárdenas cuando fungía como director  del Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México.

Se empiezan a escuchar muchas voces de que la marca CDMX será cancelada en su totalidad, inclusive Claudia Sheinbaum ya lanzó su convocatoria para renovarla, muy seguramente porque dejarla como está sería como un reconocimiento a Miguel Ángel Mancera y eso por ningún motivo debería ocurrir. 

De hecho dicha convocatoria el ganador obtendrá un premio de 150 mil pesos por la creación de la nueva imagen institucional de la Ciudad de México. Sheinbaum informó que la nueva imagen debe tener como base los conceptos “innovación y esperanza”, frase que se convertirá en el eslogan de su gobierno.

Lo cierto es que de ser así deberían crear una marca todavía más sintética y poderosa que CDMX, incluso todavía más contundente que “Bésame Mucho” del antiguo secretario de turismo Alejandro Rojas Diaz Durán, deberá ser tan poderosa como para que los capitalinos olvidemos lo que en 4 años logró la CDMX y que la llevara a colarse en el lugar 19 de mundo y en el primero en América Latina, de acuerdo con la Agencia Saffron en su Barómetro de Marcas Ciudades del Mundo.

Pienso que por primera vez tenemos una marca que mercadológicamente puede ser muy poderosa del nivel de I LOVE NY, ojalá si la renuevan sea el doble de efectiva porque esta marca hace trabajo doble, hoy representa la imagen institucional y la turística de la ciudad, algo que no se había logrado antes, eso es de gran valor casi ningún destino la tiene así, creo que el trabajo de posicionamiento está hecho.

Soy de los que piensa que sí se debe tener una marca destino para un mejor trabajo de mercadotecnia- merchandising sobretodo en estos tempos de boyantes redes sociales. Ojalá si viene el cambio sea para mejorar y no nada más por cambiar de color y de piel.

Por Marco Daniel Guzmán