Viajes con mascotas pros y contras para la industria

Hoy en día los dueños de mascotas prácticamente viajan a todos lados con ellas

Los viajes con mascota se han convertido en los últimos años en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro del sector turístico de forma global. Esta tendencia no es solo fruto del aumento de mascotas en nuestros hogares, sino también de cómo ha evolucionado la relación que mantenemos con nuestras mascotas. Un claro reflejo del crecimiento de este segmento es el aumento en el número de webs, blogs, instagramers, youtubers y demás medios que se dedican en exclusiva a este campo.


Recientemente, la central de reservas de viajes con mascotas Travelguau.com, como pionero en certificación de espacios petfriendly y web dedicada a viajes con mascota, llevó a cabo un estudio en Europa, basado en técnicas y herramientas de inteligencia colectiva (Impulsando el turismo dogfriendly), para perfilar junto con su comunidad de usuarios (viajeros con mascota, alojamientos, restaurantes y destinos dogfriendly) el futuro del sector, desvelando las principales barreras a resolver para impulsar y normalizar el turismo con mascota, e identificando las iniciativas que ellos mismos demandan que se pongan en marcha desde distintos ámbitos.

De las casi 500 barreras identificadas por los participantes, con respuestas completamente abiertas y anónimas, el mayor consenso, con un 74% de apoyos, fue para las barreras relacionadas con las prohibiciones de acceso en restaurantes, comercios, museos y playas de los destinos turísticos, lo que limita el disfrute de las vacaciones de los turistas con perro que, a pesar de haber tenido la posibilidad de encontrar un alojamiento adecuado, no puede acceder a más espacios con toda la familia.

En segunda posición de este ranking de problemas se sitúa la mala fama de los viajeros con perro.Fama que se achaca al mal comportamiento de algunos propietarios en sus desplazamientos y su relación con el resto de viajeros y el entorno, y de cómo afecta esta imagen tan negativa al resto de viajeros en sus vacaciones. Esta problemática es compartida por el 61% de viajeros, 76% de alojamientos, 65% de restaurantes y 62% de destinos.

Analizando un poco más a fondo los datos arrojados por el estudio, teniendo en cuenta las sensibilidades de cada grupo de participantes por separado, encontramos además las siguientes inquietudes:

Los viajeros, restaurantes y destinos coinciden en la escasa oferta de alojamientos que admitan mascotas.

Los alojamientos y destinos coinciden en señalar como un problema fundamental las reticencias de otros viajeros para compartir el mismo espacio. El hecho de compartir los mismos espacios entre turistas con y sin perro puede llegar a ocasionar conflictos relacionados con el ruido, salubridad, etc.

Curiosamente son los propios alojamientos y restaurantes los que indican que existe una falta de información dog-friendly, dificultando a los viajeros averiguar si los establecimientos aceptan perros, teniendo que preguntar en muchos casos uno a uno su política de admisión.

Los alojamientos destacan por encima del resto de segmentos como una dificultad para este tipo de turismo el miedo de los propios hoteles a que los perros manchen, estropeen o hagan ruido, originando problemas de convivencia con el resto de turistas.

Los viajeros destacan adicionalmente, con un mayor énfasis que el resto de segmentos, los problemas que se encuentran a la hora de viajar a consecuencia de limitaciones como la no admisión de perros en zonas comunes del alojamiento, el coste adicional por perro y las restricciones por tamaño y número de perros para poder confirmar la reserva.

Fuente: TecnoHotelNews.com 

No hay comentarios.

Publicar un comentario

Página Principal